martes, 29 de agosto de 2017

Pasos para la intervención vocacional



Para comenzar una intervención vocacional es importante conocer los componentes que pretendan efectuarla como tal.
1.    Fase diagnóstica
Las técnicas que pueden emplearse en esta fase son las entrevistas preliminares y de profundidad, semi-estructuradas e individuales. Así también se pueden aplicar instrumentos específicos que se detallarán después en el proceso para evaluar aptitudes, habilidades y destrezas, intereses y personalidad.
2.    Fase de intervención
Es el espacio donde el orientador trabaja con la información recabada en el proceso anterior para apoyar y retroalimentar al estudiante, que visualice claramente las fortalezas, aspectos de mejora, expectativas y objetivos con la finalidad de que construya de forma estructurada un plan de vida y estrategias para alcanzar su visión.
3.    Fase de seguimiento
Es el momento donde los encuentros son más espaciados permitiendo monitorear el alcance de las metas, la aproximación hacia sus objetivos, así como también se puede ayudar a resolver algunas dudas o replantear las estrategias de la fase de intervención.



Plan de trabajo
·         Entrevista profunda semi-estructurada individual al estudiante: requiere de aproximadamente 30 minutos, tiempo en el cual se convoca al estudiante para levantar información sobre los aspectos académicos, familiares, sociales, personales, laborales y de emprendimiento.
·         Aplicación de instrumentos: cuestionario de intereses profesionales, inventario de evaluación de personalidad, test de aptitudes.
·         Entrevista a los padres: se debe conocer las expectativas de los padres respecto a la decisión profesional y laboral del joven. Así como sus propias características en cuanto a empleo y profesión, facilidades económicas y financieras.
·         Entrevista a los maestros y revisión del expediente académico: es fundamental recopilar información con los maestros o tutores para conocer su percepción en cuanto a las habilidades académicas y de aprendizaje del estudiante. Las fortalezas que ha presentado en el aula y las dificultades que ha tenido, si las ha solucionado y cómo lo ha hecho.
**Assessment Center: esta técnica se puede utilizar en caso de requerir mayor información y profundidad de la misma en relación con las competencias que tiene el estudiante.
La orientación vocacional tiene tres enfoques que debe integrar:
  • Psicológico: debe atender fundamentalmente el bienestar personal.
  • Educativo: debe tener en cuenta el sistema educativo del país, la educación debe modificarse rápidamente de acuerdo a los requerimientos de la sociedad.
  • Socioeconómico: debe lograr que el hombre colabore para el progreso y el desarrollo social y económico del país. 


Información profesiográfica
La información profesiográfica es de suma importancia dentro del proceso de orientación vocacional, ya que ningún proceso puede considerarse completo si no se incluye en el mismo.
Es el suministro de información con respecto a las carreras, ocupaciones, áreas de trabajo, demandas de trabajo, planes de estudio, etcétera.
Para proporcionar una información real sobre las actividades profesionales, se debe conocer cuál es el objeto, cuál es la finalidad social, cuál es el papel dentro del contexto socioeconómico, cuál es la necesidad real que tiene la comunidad respecto de esos profesionales y cuáles son los lugares en que se realiza esa labor.
La información debe:
• Incluir la relación entre las distintas profesiones. De esta manera se contribuye a que los jóvenes no perciban las ocupaciones como si estuvieran separadas entre sí.
• Tomar en cuenta cómo es la enseñanza en el medio universitario, al cual el estudiante pretende tener acceso.
• Centrarse en las carreras entendidas como medios para acceder a actividades científicas, técnicas y profesionales.




Referencias
Marcuschamer Eva y Harispuru Hilda (1999). Orientación Vocacional. Decisión de Carrera, Ed. Mc. Graw Hill, México.
Valdés Salmerón, Verónica (2004). Orientación Profesional, un enfoque sistémico. Editorial Pearson, México.


martes, 22 de agosto de 2017

Evaluación dentro de la Orientación Vocacional

EVALUACIÓN DE ORIENTACIÓN VOCACIONAL

La evaluación de orientación vocacional es un proceso que tiene como objetivo despertar intereses vocacionales, ajustar dichos intereses a la competencia laboral del sujeto y a las necesidades del mercado de trabajo.
Se evalúa las habilidades y destrezas así como el área intelectual, emocional y su personalidad.



Tiene como finalidad es ayudar al joven a elegir una carrera u oficio, a través del conocimiento de sí mismo, de la identificación de sus intereses y capacidades, dentro de un contexto socio-económico determinado.



Para una buena elección, hay que tomar en cuenta el impacto que esto tendrá en su vida, contar con un plan que incluya una investigación acerca de los siguientes aspectos:
  • Intereses: La(s) carrera(s) hacia donde se dirige sus intereses; como están consideradas en el mercado laboral ( es mejor estudiarlo en el extranjero?),
  • Aptitudes: Cuales son sus capacidades o habilidades en el ámbito de aprendizaje; las áreas de mejor desempeño en su etapa escolar,
  • Características de su personalidad que guarden relación con lo que va elegir: por ejemplo si va necesitar una buena capacidad para trabajar bajo presión, tolerancia a la frustración, manejo adecuado de relaciones sociales, etc.
  • Situación económica de los padres: Ser realistas y responsables al elegir el centro de estudios y todos los otros gastos que se necesitaran hacer.



REFERENCIAS
Aguirre Batzan, A. (1996). Psicología de la adolescencia. ED. México: Alfa Omega
Fogliatto, H. (1993). Laboratorio de Evaluación Psicológica y Educativa. Facultad de Psicología. Universidad Nacional de Córdoba.


 

jueves, 17 de agosto de 2017

Importancia de la utilización de instrumentos con adaptación para los mexicanos.

La importancia de la evaluación psicológica es obvia: por una parte, es el primer paso que nos conduce a la planeación de la intervención y, por otra, nos sirve como punto de comparación para determinar el éxito de la terapia. Se señala la importancia de la psicometría como una teoría de la medida en la creación de instrumentos de evaluación psicológica que garanticen su validez científica y confiabilidad.



MEDICIÓN
El objetivo final de toda ciencia es describir, explicar y predecir los fenómenos que estudia; para lograr este objetivo, la ciencia debe recoger y comparar datos que permitan fundamentar sus teorías. La medida es el componente esencial de este proceso; la medición es lo que le ha permitido a la psicología alcanzar el status de ciencia y no sólo ser considerada como una doctrina psicológica. La medición es por tanto una actividad prioritaria tanto en la ciencia psicológica en general como en la evaluación psicológica en particular; el proceso de medición es el que le permite a una disciplina alcanzar el estatus de ciencia ya que, una vez que se pueden medir sus datos, se pueden comparar, replicar, establecer modelos matemáticos para su explicación y realizar investigaciones controladas.

CONFIABILIDAD
La confiabilidad en sentido amplio, es la exactitud, la precisión con que un instrumento de medición mide el objeto, en términos estrictos, la confiabilidad sería la ausencia de errores de medición utilizando un instrumento determinado; sin embargo, en psicología, es difícil utilizar dichos términos en la medición de atributos psicológicos. Como alternativa se utilizan como sinónimo de confiabilidad el de estabilidad de la medida y el de consistencia interna (Muñiz, 1992).

VALIDEZ
La validez es el grado en que un instrumento de medición mide realmente lo que se propone; es el grado de adecuación, significación y utilidad de las inferencias específicas que pueden derivarse a partir de las puntuaciones de los tests, teniendo en cuenta que lo que se valida no es el instrumento, sino la interpretación de los datos obtenidos por medio de él (Martínez, 1996). 
En este sentido, la validez se refiere principalmente a la utilidad de los datos proporcionados por el instrumento, a las inferencias que podemos deducir de la ejecución del sujeto en una prueba. Existen tres tipos de validez: de constructo, de criterio y de contenido, y de acuerdo a la validez que posea un instrumento determinado, en esa medida podemos realizar inferencias sobre la conducta posterior del sujeto evaluado (Aragón y Silva, 2002). 
Así, en la validez de constructo, que valida un rasgo teórico o constructo hipotético, se validan las cualidades o rasgos psicológicos que mide el test y se valida no sólo el rasgo sino la teoría sobre la que éste descansa; lo que implica que el instrumento mide un constructo o rasgo teórico derivado de toda una teoría psicológica, subyacente al instrumento de medición y a la medida misma, por ejemplo, inteligencia, personalidad. 
Otro tipo de validez es la de criterio, que puede ser concurrente o predictiva, y se refiere a que la medida obtenida por un sujeto en la prueba nos va a ayudar a predecir, en el tiempo presente o a futuro, un comportamiento, es la eficacia de un test en la predicción de situaciones específicas; se compara la actuación del sujeto en un test con un criterio, con una medida directa e independiente de lo que está destinado a medir; debe existir evidencia de que hay una relación entre las puntuaciones del test y las del criterio, por ejemplo aptitudes para el aprendizaje, preferencias vocacionales, selección de personal, un diagnóstico clínico. 
Finalmente la validez de contenido es el grado en que un conjunto de reactivos representan adecuadamente un dominio de conductas; es una muestra representativa de un contenido teórico de conocimientos, habilidades o conductas; mide una muestra representativa de un contenido teórico de conocimientos o habilidades, y en este tipo de validez se garantiza que los resultados del sujeto en la prueba, se puedan generalizar al universo de contenido que la prueba representa, por ejemplo, rendimiento escolar, hábitos de estudio, errores de tipo disléxico, ansiedad, habilidades sociales.



Actualmente se reconoce que la adaptación de un Test es un proceso mucho más complejo que la mera traducción de ese test en un idioma diferente. Una adaptación implica considerar no sólo las palabras utilizadas al traducir la prueba sino también las variables culturales involucradas. Una correcta traducción no asegura un significado unívoco.
Van de Vijver y Leung (1997) establecieron tres niveles de adaptación de las pruebas psicológicas. El primero corresponde al de la aplicación, este es, la simple y llana traducción de un test de un idioma a otro Este método asume la equivalencia de constructo. Desafortunadamente, es el método más común y más utilizado en todo el mundo. Como se indicara anteriormente la sola traducción de una prueba no nos indica ningún nivel de equivalencia entre ambas versiones de la misma. 
La segunda alternativa es la adaptación. En este caso a la traducción se agrega la transformación, adición o substracción de algunos ítems de la escala original. Como se explicó, algunos ítems pueden cambiar su significado a través de las culturas y, por lo tanto, necesitan modificaciones o ser eliminados. Así mismo ítems que no existen en la versión original del test pueden representar mejor al constructo en la población en la cual se administrará la nueva versión. 
Finalmente, la opción ensamble puede emerger al momento de adaptar un instrumento de evaluación psicológica. En este caso el instrumento original ha sido modificado tan profundamente que prácticamente se ha transformado en un nuevo instrumento original con los nuevos elementos. Esto ocurre cuando muchos de los ítems del test original son evidentemente inadecuados para representar el constructo a medir. Esto sucede en tests de denominación confrontacional, utilizados en neuropsicología, donde se utilizan láminas con dibujos de objetos que el evaluado debe nombrar.



Referencias
Aragón, L. y Silva, A. (2002) Fundamentos teóricos de la evaluación psicológica. México: Pax.

Muñiz, J. (1992) Teoría clásica de los tests. Madrid: Pirámide.
VAN DE VIJVER, F. & HAMBLETON, R. (1996) “Translating Tests: Some practical Guidelines” European Psychologist Vol.1 Nº 2 pp.89-99.

jueves, 10 de agosto de 2017

Psicometria Educativa

Para introducirnos al tema de psicometría educativa primero debemos de mencionar lo que es la psicología educativa, esta es una rama de la psicología que tiene como objetivo el estudio de los procesos de aprendizaje humano dentro de los centros educativos, por otra parte la psicometría al igual es una rama de la psicología que estudia la medición de las características psicológicas, como la inteligencia, el aprendizaje, la personalidad, los tipos de reacciones, etc. (Martínez, 1995)


Para realizar las mediciones, la psicometría utiliza test. Un test puede ser entendido como un instrumento diseñado para medir en forma objetiva y confiable alguna característica psicológica.
A diferencia de una prueba, los test no miden conocimientos, sino habilidades o rasgos, razón por la cual no es posible prepararse para "que le vaya mejor".
La psicometría tiene innumerables aplicaciones en la psicología, tanto en el aspecto práctico como en investigación.
En el terreno práctico, permite evaluar a personas con cierta dificultad, para determinar con mayor precisión el nivel de su problemática, y dar las sugerencias pertinentes. Esta fue precisamente la primera aplicación de la psicometría, ya que la psicometría comenzó su desarrollo diseñando test para medir la inteligencia de los escolares.
Según Reyes otra aplicación muy práctica y útil consiste en aplicar a escolares test de intereses, lo que permite contar con información confiable sobre la vocación y la carrera profesional que más se ajusta al perfil del alumno. Es decir, en general se ocupa de realizar diagnósticos a través de test.


Referencias:


Martínez A. R. (1995). Psicometría: teoría de los tests psicológicos y educativos. Madrid. Síntesis.
Fernando Reyes Palma (s/a).  Importancia de la Psicometria en Psicología. Agosto 10, 2017, obtenido de: